Los cazas franceses Rafale, con armas nucleares, podrían operar desde Bélgica.
Según ha informado la cadena RTL el 4 de marzo de 2026, los cazas franceses Rafale equipados con armas nucleares podrían operar periódicamente desde bases aéreas belgas, tras una nueva propuesta del presidente francés, Emmanuel Macron, para ampliar la cooperación de Francia en materia de disuasión nuclear con sus socios europeos.
En la práctica, el marco permite el despliegue temporal de elementos de las fuerzas aéreas estratégicas francesas en países aliados, como Bélgica, Alemania, Países Bajos, Polonia, Dinamarca, Suecia, Grecia y el Reino Unido, manteniendo al mismo tiempo el control nacional sobre las armas nucleares. Dichos despliegues se producirían durante ejercicios, demostraciones de disuasión o actividades de señalización estratégica.
El objetivo es reforzar la credibilidad de la disuasión nuclear en toda Europa demostrando la capacidad de dispersar la aviación con capacidad nuclear en múltiples bases aéreas. Durante décadas, la mayoría de los estados europeos dependieron principalmente del paraguas nuclear estadounidense, dentro de la OTAN, para la disuasión estratégica contra las amenazas nucleares. Sin embargo, la preocupación por las tensiones geopolíticas, la invasión a gran escala de Ucrania por parte de Rusia y la incertidumbre en torno a los compromisos de seguridad estadounidenses a largo plazo han animado a varios gobiernos europeos a examinar mecanismos complementarios de disuasión.
Francia, que ha sido el único estado con armas nucleares dentro de la Unión Europea desde que el Reino Unido abandonó el bloque en 2020, ha propuesto, por lo tanto, extender la relevancia estratégica de su disuasión a los países aliados.
Macron también anunció que Francia pretende aumentar el número de ojivas nucleares en su arsenal desde el nivel actual de menos de 300, aunque no se ha anunciado una cifra futura precisa, lo que marca el primer aumento del arsenal nuclear francés desde principios de la década de 1990. Francia también ha indicado que ya no revelará públicamente el tamaño exacto de su arsenal nuclear en el futuro. El sistema de disuasión nuclear de Francia se estructura en torno a dos componentes operativos principales diseñados para garantizar una capacidad de represalia continua.
El primer componente es el elemento marítimo, que consiste en misiles balísticos desplegados a bordo de submarinos de propulsión nuclear. Estos submarinos de la clase Triomphant llevan misiles balísticos M51.2 lanzados desde submarinos con un alcance superior a los 8.000 km y están equipados con múltiples ojivas nucleares.
Al menos uno de los cuatro submarinos se mantiene en patrulla operativa en el océano Atlántico en todo momento, lo que garantiza la permanencia de la disuasión marítima. El segundo componente es el avión de combate Rafale, operado por las Fuerzas Aéreas Estratégicas y la aviación naval, que podría transportar misiles de crucero nucleares ASMP-A. Estas aeronaves pueden realizar misiones de ataque de largo alcance y ofrecen flexibilidad para misiones de señalización y demostraciones visibles de capacidad nuclear.
Este componente aéreo proporciona la base operativa para posibles despliegues en países aliados dentro de un nuevo marco de disuasión avanzada. El Rafale B representa el principal avión de combate asignado al componente aerotransportado de la disuasión nuclear francesa, ya que está certificado para transportar el misil de crucero nuclear ASMP-A, con un alcance de más de 500 km y la ojiva termonuclear TNA, con una potencia seleccionable estimada en hasta 300 kilotones.
Estos Rafale podrían desplegarse en bases aéreas asociadas durante periodos limitados para realizar ejercicios, misiones de entrenamiento o demostraciones de disuasión. Dichos despliegues también podrían incluir ejercicios conjuntos con fuerzas convencionales aliadas que participen en actividades relacionadas con la disuasión. Francia también ha abierto la posibilidad de que personal aliado participe en visitas a instalaciones nucleares estratégicas para reforzar la credibilidad de su propuesta, manteniendo al mismo tiempo las armas nucleares bajo control francés. Bélgica ha sido identificada como uno de los países que podría desempeñar un papel operativo en este marco, y las reacciones políticas en el país han indicado una cautelosa apertura a examinar la propuesta.
Dentro de la OTAN, varios estados europeos albergan bombas nucleares estadounidenses en su territorio, mientras que algunos aviones de combate mantienen la capacidad de lanzarlas si así lo requieren las decisiones de la alianza. Se cree que Bélgica alberga al menos una docena de bombas nucleares estadounidenses B61 almacenadas en instalaciones militares en Kleine-Brogel. El posible despliegue de aviones franceses Rafale con misiles de crucero nucleares ASMP-A crearía, por lo tanto, un acuerdo operativo comparable con otro aliado con armas nucleares.
Para los países europeos más pequeños, esta cooperación puede fortalecer la credibilidad de la defensa nacional al vincular su territorio a una estrategia más amplia de disuasión nuclear. El presidente Emmanuel Macron ha enfatizado que la decisión de emplear armas nucleares francesas quedará exclusivamente en manos del jefe de Estado francés. Incluso si los Rafale B franceses con capacidad nuclear se despliegan temporalmente en territorio aliado, los países socios no participarán en la toma de decisiones en materia nuclear.
Este principio refleja la arraigada doctrina de la disuasión francesa, que siempre se ha mantenido bajo un estricto mando nacional.
Francia ha desarrollado históricamente sus fuerzas nucleares para garantizar la plena soberanía en la toma de decisiones estratégicas, independientemente de las estructuras de planificación nuclear de la OTAN. Por lo tanto, el marco de despliegue avanzado reflejaría la doctrina estadounidense vigente, que permite la cooperación operativa multinacional, preservando al mismo tiempo el control nacional sobre las armas nucleares. La participación belga se limitaría a ejercicios, coordinación operativa y acogida de despliegues, ya que la autoridad de mando sobre armas nucleares sigue siendo enteramente francesa… o estadounidense.
Jérôme Brahy


