Suiza contempla la posibilidad de abandonar la compra del sistema de defensa aérea Patriot
El gobierno suizo ha suspendido todos los pagos del sistema de defensa aérea Patriot, de fabricación estadounidense, y el ministro de Defensa, Martin Pfister, advirtió que el acuerdo podría cancelarse por completo.
Esta situación surge de importantes retrasos en la entrega y de un cambio unilateral en las prioridades de Estados Unidos que ha comprometido el acuerdo bilateral original.
«La cancelación siempre es una opción en caso de retraso», declaró a la agencia de noticias ATS-Keystone.
El Ministerio de Defensa anunció que continuaría suspendiendo los pagos del sistema «hasta que Estados Unidos anuncie de forma definitiva nuevas fechas de entrega y plazos de pago».
Suiza, que no pertenece a la OTAN, encargó cinco sistemas Patriot en 2022, cuya entrega estaba prevista para comenzar este año y finalizar en 2028.
La crisis se originó a raíz de un contrato multimillonario destinado a modernizar la defensa aérea terrestre de Suiza. Tras la selección inicial del sistema Patriot, fabricado por Raytheon, las autoridades suizas descubrieron que Estados Unidos había desviado fondos —originalmente destinados a la adquisición de aviones de combate F-35 por parte de Suiza— al fondo fiduciario del Patriot sin su consentimiento previo.
Desde el otoño pasado, Suiza ha congelado las transferencias financieras mientras busca claridad sobre un calendario de entrega revisado y condiciones contractuales más favorables.
Operacionalmente, el sistema Patriot funciona como una plataforma de misiles tierra-aire (SAM) de largo alcance diseñada para interceptar misiles balísticos tácticos, misiles de crucero y aeronaves avanzadas.
Para una nación neutral como Suiza, esta capacidad es fundamental para su programa de modernización “Air2030”. Sin embargo, el actual estancamiento deja una brecha crítica en el escudo de defensa aérea integrado del país, lo que obliga a los planificadores militares a reconsiderar cómo proteger el espacio aéreo suizo contra las amenazas aéreas modernas.
Se espera que el Consejo Federal emita un veredicto final sobre el futuro de la adquisición del sistema Patriot a finales de junio. Si las negociaciones fracasan, Suiza podría recurrir a competidores europeos para satisfacer sus necesidades de defensa aérea terrestre. Este hecho pone de manifiesto la creciente tensión entre los plazos de adquisición europeos y el cambio en las prioridades de exportación de defensa estadounidenses.
La posible retirada de Suiza del acuerdo Patriot supone un punto de inflexión significativo en su relación de defensa con Washington. A medida que se acerca la fecha límite de junio, el gobierno suizo sigue centrado en asegurar un sistema que ofrezca tanto fiabilidad técnica como estabilidad contractual.
Marcel van Leeuwen







