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Turquía presenta dos prototipos más del avión de combate furtivo KAAN.

Turkish Aerospace Industries (TAI) ha presentado imágenes del segundo y tercer prototipo de su avión de combate KAAN de quinta generación, lo que marca otro paso decisivo en el avance del ambicioso programa aeronáutico de Turquía.

Los nuevos prototipos surgen tras las pruebas iniciales realizadas en 2024 y presentan importantes cambios estructurales destinados a reducir la señal de radar, aumentar el espacio interno e integrar sensores más avanzados.

Además del prototipo identificado como P1, las autoridades turcas destacaron que el programa ya avanza con múltiples fuselajes bajo desarrollo simultáneo, incluido el primer prototipo P0, un avión dedicado a pruebas estructurales estáticas, y un tercer prototipo en una etapa avanzada de integración.

La revelación refuerza la estrategia de acelerar simultáneamente las pruebas, el desarrollo y la preparación industrial, mientras las autoridades confirman que los procesos de contratación para futuras entregas a la fuerza aérea del país comienzan a tomar forma.

Visualmente, el P1 presenta modificaciones en el fuselaje, las tomas de aire y la sección central de la aeronave, que reflejan ajustes basados ​​en las experiencias iniciales del programa. La nueva configuración aumenta el volumen interno y sugiere una mayor capacidad para alojar sensores laterales y armas en compartimentos internos, características esenciales para las aeronaves de quinta generación. La rápida evolución entre el primer prototipo y la nueva versión demuestra la creciente madurez de la industria aeronáutica turca, que busca reducir los riesgos técnicos antes de la fase de producción a gran escala.

El KAAN se considera un proyecto estratégico para Ankara, no sólo como un reemplazo gradual de aviones más antiguos, sino también como un símbolo de independencia tecnológica después de las tensiones pasadas con socios occidentales.

Según las proyecciones publicadas por ejecutivos de la industria, el KAAN podría alcanzar su capacidad operativa inicial alrededor de 2028, con una tasa de producción prevista de hasta dos aviones al mes para finales de la década. Estimaciones internas indican que la fuerza aérea turca podría recibir más de 100 unidades, mientras que los pedidos totales, incluyendo las exportaciones, podrían oscilar entre 250 y 300 aviones de combate, en un mercado potencial valorado en decenas de miles de millones de dólares.

El avión de combate fue diseñado para operar en entornos altamente conectados, con un fuerte énfasis en la fusión de sensores, la guerra electrónica y la interoperabilidad con drones y otros sistemas de combate modernos. El programa también impulsa una amplia cadena industrial nacional, que involucra a cientos de empresas y miles de ingenieros en diferentes áreas del sector aeroespacial.

Más allá de sus avances técnicos, el proyecto ya está comenzando a consolidar su relevancia internacional. La firma de acuerdos de cooperación y exportación con países asiáticos como Indonesia demuestra que el KAAN se considera una alternativa emergente en el mercado global de aviones de combate avanzados, especialmente por parte de países que buscan una mayor autonomía tecnológica.

Las negociaciones con socios en Oriente Medio, incluyendo Arabia Saudí, y otras regiones están en curso, lo que refleja el creciente interés en una plataforma que promete combinar capacidades modernas con flexibilidad industrial.

El calendario actualizado prevé una intensa campaña de pruebas a lo largo de 2026 y 2027, con múltiples prototipos dedicados exclusivamente a vuelos experimentales, mientras que el primer demostrador se centra en las evaluaciones en tierra y de sistemas. Este enfoque paralelo debería acelerar la maduración del avión y allanar el camino para el inicio de las entregas en serie a finales de la década. El objetivo es validar progresivamente los sistemas críticos y consolidar la configuración final antes de la producción a gran escala.

Otro elemento clave del programa es la transición a un motor de producción nacional en las futuras versiones del caza. Los primeros lotes utilizarán motores General Electric F110, ya conocidos por la aviación turca, lo que reducirá los riesgos durante la fase inicial de desarrollo. Paralelamente, la industria local trabaja en el motor turbofán TF35000, que se espera que equipe las futuras versiones a partir de la próxima década, ampliando así la autonomía estratégica del país.

Fernando Valduga

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