Siete muertos al estrellarse un helicóptero Bell 412 de extinción de incendios en Argentina
Un helicóptero Bell 412 de extinción de incendios que transportaba personal de emergencia se ha estrellado en la provincia de San Juan, al oeste de Argentina, causando la muerte de las siete personas a bordo. El trágico incidente ocurrió mientras la aeronave se preparaba para apoyar las labores de extinción de incendios forestales en la vecina provincia de La Rioja.
El accidente ocurrió aproximadamente a las 10:26 a. m. hora local, del jueves después de que el control terrestre perdiera contacto con la aeronave en el Parque Natural Ischigualasto. El helicóptero, arrendado por la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (FEMA) de Argentina, transportaba a altos funcionarios de emergencia, entre ellos el director de Protección Civil de San Juan, Carlos Heredia, el subdirector de la Policía, Germán Videla, el jefe de Bomberos, Rubén Castro, y expertos nacionales en extinción de incendios, junto con el piloto Matías Valenzuela.
Una segunda aeronave de rescate localizó los restos poco antes del mediodía, lo que ha llevado a las autoridades locales a declarar tres días de duelo oficial en toda la provincia de San Juan.
Técnicamente, el Bell 412 es un helicóptero utilitario mediano bimotor ampliamente utilizado para la extinción de incendios desde el aire, búsqueda y rescate, y transporte táctico debido a su rendimiento a gran altitud y durabilidad. Capaz de operar a altitudes superiores a los 6000 metros, estas aeronaves multipropósito transportan con frecuencia equipos especializados de liderazgo y respuesta a zonas remotas afectadas por incendios. Los investigadores están analizando actualmente posibles factores, como la baja visibilidad y la niebla de la montaña, para determinar la causa del repentino accidente.
La repentina pérdida de altos mandos en casos de desastre representa un desafío operativo inmediato para los servicios de emergencia que combaten los incendios forestales activos en el oeste de Argentina. Las agencias federales y regionales deben reconstruir rápidamente las estructuras de mando locales para garantizar la continuidad de las operaciones de extinción de incendios forestales durante la temporada seca, que es de alto riesgo.
Este fatal accidente subraya los graves riesgos que implican las operaciones aéreas de extinción de incendios en terrenos difíciles.
Mientras las autoridades de aviación civil investigan la causa del accidente, los organismos de emergencia de todo el país se movilizan para honrar a los socorristas fallecidos y, al mismo tiempo, mantener las cruciales labores de ayuda humanitaria.
Marcel van Leeuwen







