Ucrania destruye dos cazas rusos Su-34 en un ataque con misiles Neptuno
Ucrania anunció el 29 de octubre la destrucción de dos bombarderos rusos Su-34 durante un ataque con misiles Neptuno contra la base aérea de Marinovka, en la región de Volgogrado, territorio ruso. Según el ejército ucraniano, las aeronaves estaban estacionadas en el área operativa del 11.º Regimiento de Aviación Mixta, y la acción tenía como objetivo reducir la capacidad de Rusia para realizar ataques aéreos contra ciudades y posiciones militares ucranianas.
El ataque es significativo porque el Su-34 es una de las principales plataformas de aviación táctica rusas para el uso de bombas aéreas guiadas, frecuentemente desplegadas contra objetivos cercanos. La operación también refuta la estrategia de Kiev de atacar aeronaves directamente en sus aeródromos antes de que puedan desplegarse en misiones de combate, lo que implica costes adicionales para el mantenimiento de la campaña aérea rusa.
⚡️🛩️BREAKING: Two Russian Su-34 fighter-bombers were destroyed in a strike on Marinovka military airfield in Volgograd Oblast, Russia, on October 29, according to Dossier Shpiona.
The airfield is used by Russia’s 11th Composite Aviation Regiment.
Two Russian servicemen were killed and two others wounded in the attack, according to the same source.
— Special Kherson Cat 🐈🇺🇦 (@bayraktar_1love) October 29, 2026
Según el comunicado ucraniano, los misiles impactaron en la zona donde se encontraban las aeronaves, en Marinovka, una instalación militar cercana a la ciudad de Oktyabrsky. El regimiento aéreo responsable pertenece a la Fuerza Aérea y las Fuerzas de Defensa Aérea rusas. Hasta el momento, no se han verificado de forma independiente todos los detalles de los daños, aunque varios medios internacionales han informado sobre el incidente.
El arma utilizada pertenece a la familia Neptuno, desarrollada por Ucrania e inicialmente conocida por su función antibuque. Posteriormente, el sistema recibió versiones adaptadas para ataques contra objetivos terrestres, ampliando las opciones de Kiev para atacar instalaciones militares y otros objetivos situados cerca del frente. La versión de mayor alcance, conocida como Neptuno Largo, desempeñó un papel importante en la campaña ucraniana contra objetivos estratégicos en territorio ruso.

El Su-34, identificado por la OTAN como Fullback, es un avión bimotor de dos alas desarrollado por Sukhoi para misiones de ataque y bombardeo táctico. Su capacidad para transportar diversos tipos de armamento permite a Rusia utilizarlo en operaciones contra posiciones fortificadas, instalaciones militares y zonas urbanas. Una de sus funciones principales en la guerra ha sido el lanzamiento de bombas de precisión, que permiten alcanzar objetivos desde distancias que reducen la exposición de la aeronave a las defensas antiaéreas ucranianas.
La pérdida de dos aeronaves de este tipo representa un revés para la aviación rusa, ya que el impacto en las operaciones depende del número de aeronaves disponibles y del ritmo de renovación de la flota. Según información publicada por la inteligencia militar ucraniana, Rusia mantenía aproximadamente 140 Su-34 de diferentes versiones en servicio en octubre de 2026. Esta cifra no implica necesariamente que todas estas aeronaves estén operativas o listas para misiones de combate.
I received a report – we carried out two missile strikes, destroying two Russian Su-34s and hitting an Iskander launcher. Thank you, guys, for this result! Another aspect of our anti-ballistic work is the packages of interceptors, primarily for Patriots, that our partners can provide us. They must protect lives. We now have intel about the Russians preparing new ballistic missile attacks. We need the capabilities to shoot down this Russian evil and are awaiting the decisions. Thank you to everyone who really helps us!
— Volodymyr Zelenskyy / Володимир Зеленський (@ZelenskyyUa) October 29, 2026
Este incidente se produjo tras otro ataque ucraniano contra la aviación táctica rusa este mes. El 15 de octubre, las instalaciones del aeródromo de Borisoglebsk, en la región de Voronezh, fueron blanco de un ataque que, según informes ucranianos, afectó a varios aviones Su-34M. Esta serie de ataques demuestra la intención de Kiev de apoderarse de la infraestructura aérea rusa y comprometer los recursos que habitualmente se despliegan en operaciones contra territorio ucraniano.
Más allá del valor material de las aeronaves, los ataques contra bases aéreas pueden obligar a las fuerzas rusas a dispersar sus aviones, reforzar la defensa de las instalaciones y modificar los procedimientos operativos. Estas medidas consumen recursos y pueden dificultar su concentración en determinadas zonas, sin que ello implique necesariamente una reducción inmediata del número de misiones realizadas.
Fernando Valduga







