El Ministerio de Defensa alemán prevé el posible fracaso de su ambicioso programa de fragatas F-126.
Adjudicado en 2020 a un consorcio liderado por la empresa holandesa Damen, el programa Mehrzweckkampfschiff 180 [MKS-180] tiene como objetivo equipar a la Marina alemana con seis fragatas tipo F126 a partir de 2028. El coste total es de 8000 millones de euros.
En concreto, Damen es responsable del diseño de estos nuevos buques, cuya construcción se ha adjudicado a tres astilleros alemanes: Peene Werft (popa), German Naval Yard (proa) y Blohm+Voss (ensamblaje final y armamento).
Este programa es particularmente ambicioso, ya que la fragata F126 [clase Niedersachsen] será el buque de guerra más grande construido para la Marina Alemana desde la Segunda Guerra Mundial. Con un desplazamiento de 10.000 toneladas, una eslora de 166 metros y una manga de 21 metros, estará equipada con capacidades tierra-aire (incluidos 68 misiles ESSM), antisubmarinas y antibuque. Estará equipada con el sistema de gestión de combate Tacticos y el sistema de control de fuego AWWS (Sistema de Guerra sobre Agua), ambos suministrados por Thales.
Sin embargo, este programa se enfrenta a importantes dificultades, en parte debido a problemas con las interfaces informáticas del software de diseño y fabricación utilizado por Damen. Como resultado, no se espera que la primera fragata de la clase F126 se entregue antes de 2032, y el coste continúa aumentando, estimándose actualmente en 10.000 millones de euros.
Tras haber invertido ya 1.800 millones de euros, el Ministerio de Defensa alemán aún no ha decidido sus próximos pasos. Una alternativa sería cancelar el contrato adjudicado a Damen para que este pudiera ser asumido por Naval Vessels Lürssen (NVL), empresa próxima a ser adquirida por Rheinmetall. Sin embargo, este enfoque plantea problemas legales, en particular en materia de propiedad intelectual, y preocupaciones industriales, dado que la construcción de la primera fragata ya ha comenzado.
En cualquier caso, si el programa no se cancela, se corre el riesgo de sufrir nuevos retrasos. Para mitigar este problema, la Comisión de Presupuestos del Bundestag ha autorizado al Ministerio de Defensa alemán a adjudicar un acuerdo preliminar por valor de 50 millones de euros a TKMS para preparar, si fuera necesario, la construcción de fragatas MEKO A-200. El objetivo sería entregar la primera unidad a la Marina en 2029, para que esté equipada con «capacidades de guerra antisubmarina suficientemente eficaces, como las requeridas por la OTAN».
“Dada la urgencia, la MEKO A-200, que TKMS ya ha exportado con éxito, se está considerando como alternativa. Aunque este buque no está diseñado específicamente para la guerra antisubmarina, podría estar disponible mucho más rápido que la F-126”, resumió el diario económico Handelsblatt el 29 de enero.
Según el periódico, el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius, duda en cancelar el programa MKS-180, ya que dicha decisión supondría la pérdida total de los 2.000 millones de euros ya invertidos.
Sin embargo, según explicaciones de la oficina de Pistorius, este acuerdo preliminar negociado con TKMS tiene como objetivo “garantizar el cumplimiento de los plazos en caso de adquisición de una plataforma alternativa al proyecto F-126”. Y, sobre todo, permite al fabricante prepararse para proceder sin esperar a la firma de un posible pedido.
Laurent Lagneau


