EE.UU. ofrece aviones de combate supersónicos F-21 a la Fuerza Aérea de la India.

El avión de combate supersónico multipropósito F-21 que el gigante aeroespacial y de defensa estadounidense Lockheed Martin ha ofrecido a la India en la feria aeroespacial Aero India 2019 en Bengalore, es una versión mejorada del F-16, uno de los aviones de combate más exitosos del mundo. 

Lockheed Martin  se ha ofrecido a incorporar mejoras específicas para la India en el F-21 con importantes oportunidades para su política de “Hecho en la India”, según informes de los medios de comunicación.

El año pasado, la compañía estadounidense ofreció vender 114 aviones de combate F-16 a la Fuerza Aérea de la India, pero se encontró con la reticencia de los círculos de defensa de Nueva Delhi ante el uso de aviones F-16 por parte del gran rival de la India como es Pakistán. La Fuerza Aérea de Pakistán tiene en la actualidad 32 F-16, además de los 71 pendientes de recibir del fabricante estadounidense según se informa.

El avión de combate F-21 que Lockheed Martin ha presentado este año en Bengalore se considera una versión enormemente mejorada del F-16, conocida por el nombre de la OTAN, Fighting Falcon.

La compañía americana ha construido hasta la fecha más de 4.500 F-16 desde su lanzamiento en 1974. Los observadores señalan que el F-16 será la primera vez que llegará al mercado de defensa con el nombre diferente de F-21, a diferencia de ocasiones anteriores en las que se diferenciaban solo por los nombres de los bloques, como el F-16I de la Fuerza Aérea de Israel. Los F-16 de Pakistán son del Bloque 50/52.

Un informe en The Week decía que la designación del F-21 parecía intrigante. Afirmaba que el F-16 había sido criticado anteriormente por ser “demasiado viejo” debido a un historial de servicio que abarca cuatro décadas y su uso por parte de Pakistán. El informe especula que la nueva denominación como F-21 podría ser parte de la nueva estrategia de marca de Lockheed Martin.

La web cita a Vivek Lall, vicepresidente de Estrategia y Desarrollo de Negocios de Lockheed Martin Aeronautics, que asegura que: “El F-21 es diferente, por dentro y por fuera”. El avión se muestra configurado según las necesidades de la Indian Air Force (IAF).

El  marketing de Lockheed Martin menciona la oportunidad sin precedentes de fabricar el avión en la India combinando la fuerza del “contratista de defensa más grande del mundo con la principal empresa industrial de la India para ofrecer un beneficio mutuo para ambas naciones”.

Lockheed Martin tiene a Tata Advanced Systems  como su colaborador indio. El año pasado, Lockheed Martin anunció que Tata Advanced Systems construiría las alas para todos los F-16 en servicio.

Propuesta de F-21

Los observadores dicen que la oferta de Lockheed Martin de convertir a la India en un centro de producción de F-16 si consigue el acuerdo, es realmente tentadora. Sin embargo, es poco probable que la compañía desee enemistarse con el presidente de Estados Unidos, Donal Trump, al anunciar una reducción de las operaciones en la planta de Carolina del Sur. La planta que la compañía tiene en Fort Worth, Texas, está siendo adaptada para construir los cazas furtivos F-35 de la compañía.

Curiosamente, según informes, durante la guerra de Kargil, los cazas MiG-29 de la India que escoltaban a los aviones de ataque Mirage 2000 bloquearon dos veces a los F-16 paquistaníes, patrullando dentro de su propio espacio aéreo. Los F-16 nunca se enfrentaron al MiG-29 porque este último estaba equipado con un alcance letal de 80 km fabricado en Rusia más allá del alcance visual de los misiles aire-aire, mientras que los F-16 en esos días carecían de la capacidad BVR. Desde entonces han sido mejorados con armas BVR.

La India ha estado tratando de comprar aviones avanzados durante algún tiempo para reponer su agotada fuerza de aviones, compuesta principalmente de interceptores MiG-21 envejecidos y aviones de ataque a tierra MiG-27. La India también tiene Sukhoi 30 (Su-30MKI) aviones de combate de superioridad aérea y aviones de combate rusos MiG-29 mejorados, así como los Mirage 2000s de la empresa francesa Dassault.

Avión Rafale de Dassault.

La IAF está a la espera de la entrega de los avanzados cazas multifuncionales Rafale de Dassault, el acuerdo firmado por el gobierno del primer ministro Narendra Modi ha provocado un gran revuelo por la participación de Reliance Defence Limited, dirigida por Anil Ambani, como socio de compensación.

Prathapan Bhaskaran

2 comentarios en “EE.UU. ofrece aviones de combate supersónicos F-21 a la Fuerza Aérea de la India.

  • el 20 febrero, 2019 a las 17:32
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    Sr ministro de defensa de la República Argentina debería tomar nota para nuestra necesitada y olvidada Fuerza Aérea Argentina.

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  • el 27 febrero, 2019 a las 05:23
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    India constituye uno de los mercados armamentísticos más importantes de todo el mundo, debido a los volúmenes de compra de la 4ta fuerza armada más grande después de las superpotencias, y por ello es uno de los más disputados. EE.UU paulatinamente se ha convertido en el segundo proveedor de material aeronáutico de la India, entre otros factores, gracias a la excelencia de sus productos, que han demostrado ser preferidos por sobre la competencia en materia de patrulla marítima, transporte pesado y medio, helicópteros de ataque, ASW y transporte pesado. Ahora ofrece a India la fabricación en su propio país de éste F-21 (aproximadamente un F-16 Viper con otro nombre) así como la transferencia total de tecnología, condiciones imprescindibles para conseguir un contrato de aviones de combate en India. Hay que hacer algunas consideraciones. En primer lugar es sorprendente pensar que EE.UU quiera dotar a India de un modelo de avión de combate que ha sido símbolo de la FA Pakistaní desde mediados de los ’80! Es que EE.UU necesita un aliado fuerte en esta parte del mundo, ya que si bien Pakistán (su aliado tradicional) aún recibe cierta atención económica y apoyo militar del país del norte, desde principio de la década actual su relación se ha resentido por las sospechas norteamericanas del apoyo pakistaní a las guerrillas afganas permitiéndoles poseer bases y operar desde Pakistán; por el apoyo pakistaní al desarrollo nuclear de Corea del Norte (específicamente tecnología para fabricar la bomba H); por su cooperación militar con Rusia; y especialmente con China, con la que mantiene lazos económicos muy fuertes y sobre todo militares (por ejemplo produce con China el caza JF-17 Thunder y hay anuncios de que China va a transferir su portaaviones Liaoning a la marina pakistaní). Por estas causas EE.UU ha suspendido las entregas de cuotas de ayuda militar a Pakistán y ha retaceado las entregas de F-16 Block 52+ así como materiales para su mantenimiento. EE.UU necesita de India para oponerse al crecimiento exponencial del poderío chino y la India de EE.UU por la misma razón geostratégica. Podría decirse que India conoce bien al F-16 gracias a Pakistán. Se enfrentaron con ellos en la nunca declarada “guerra de Kargil” en 1999, pero aquellos eran F-16 Block 15, muy inferiores en electrónica a los actuales. El Block 52+ (así como los MLU) incorpora sistemas de mira HMD/S, sistemas EW integrado AN/ALQ-11 (v4) muy capaces, más el protocolo de enlace de datos Link-16, que le permite recibir datos de radares amigos o sistemas AEW como los Erieye o Karakoram Eagle. En definitiva, los F-16 pakistaníes actuales son aeronaves muy mejoradas con respecto a las de 1999… Pero el F-16 (o F-21) no pareciera ser el avión adecuado a las necesidades indias, especialmente por su característica de monomotor. La India prefiere cazas bimotores, pues ha descubierto que los monomotores son muy vulnerables a las paradas de motor, problema que ha aquejado a toda la flota de cazas de India, en especial los MiG-21 y MiG-27, perdiendo numerosas unidades en la última década poema éste motivo. Además, EE.UU es un socio peligroso. Dotar una parte sustancial de su FA con una aeronave que puede quedarse sin respaldo en determinado momento por cualquier causa que el congreso norteamericano suponga contraria a sus intereses, y decida aplicar las normas ITAR o similares, resulta cuanto menos controvertido. Esta controversia puede verse disminuida si la transferencia tecnológica incluye la fabricación completa de los motores y su software de combate en su totalidad sea “abierto”, es decir que puediera ser modificado en India por ingeniería y tecnología indias. Este punto resulta crucial para las aspiraciones del grupo Lockheed-Martin/Tata. De todas maneras la tecnología transferible a India siempre será un escalón debajo del nivel deseado por el país asiático. Es dudoso que la tecnología completa del radar y equipos asociados sean permitidos exportarse a India en forma “abierta”, así como ciertos componentes de sus motores. De todas maneras, siempre serán tecnologías asociadas a aeronaves de 4ta generación (4++ en el mejor de los casos). India necesita tecnología más avanzada, pues lo que pretende es realizar su propio avión de combate táctico de 5ta generación. Necesita ganar tiempo perdido, pues HAL no tiene experiencia en estructuras avanzadas complejas de materiales compuestos ni características furtivas como las que se necesitan para ese proyecto. Tiene como referencia cercana el caso de China, que a pesar de realizar enormes inversiones en I+D (cosa que India no ha hecho a esos niveles), para realizar su primer caza con características furtivas tuvo que recurrir al proyecto del MiG 1.44, contemporáneo del Sukhoi T-50, ambos competidores por el PAK-FA ruso. Dicho esto, es muy probable que el F-21 “indio” no satisfaga completamente los deseos ni de sus mentores ni de sus receptores, aunque en el cambiante mundo de las estrategias geopolíticas nunca está dicha la última palabra. Quizá el avión más cercano a las necesidades indias sea el Rafale de Dassault, pero su coste de adquisición y operación es demasiado oneroso. Es por ello, que seguramente el F-18 de Boeing “indigenizado” sea el preferido finalmente. De todas maneras seguirá siendo un producto norteamericano, con todas las reticencias ya señaladas. El Typhoon se asemeja al Rafale en costos y además es un avión con menos capacidades multirol que el francés, excepto para misiones de intercepción y combate aéreo, para las que no tiene parangón excepto el Su-35. Difícil tarea será la de Lockheed-Martin, de convencer a las autoridades indias que su F-21 (F-16) es el avión que necesitan.

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