Northrop Grumman publica un vídeo con detalles inéditos de su propuesta para el caza naval furtivo F/A-XX
Northrop Grumman ha publicado un nuevo vídeo conceptual que ofrece la visión más completa hasta la fecha de su propuesto caza embarcado de sexta generación, el F/A-XX. El vídeo llega en un momento crucial, ya que se espera que la Marina de los EE. UU. seleccione el diseño ganador entre Northrop y Boeing en agosto, en un programa considerado esencial para la superioridad aérea en las próximas décadas.
El nuevo material revela ángulos nunca antes vistos de la aeronave, incluyendo una vista frontal que destaca su diseño sin cola, una solución cada vez más asociada a los diseños de sexta generación debido a su eficiencia en la reducción de la firma de radar.
We’re bringing tomorrow’s horizon into focus, faster, stronger and ready when the warfighter needs it.#SAS2026 pic.twitter.com/r0uORyR5kM
— Northrop Grumman (@northropgrumman) April 20, 2026
Las tomas de aire situadas en la parte superior del fuselaje refuerzan este concepto, ayudando a ocultar componentes críticos del motor y contribuyendo a la invisibilidad en escenarios de combate altamente disputados.
El ancho fuselaje y el voluminoso morro sugieren una arquitectura diseñada para albergar sensores avanzados, mayor capacidad de combustible y armamento interno.
A diferencia de los cazas actuales, el F/A-XX está diseñado para operar en entornos donde el alcance y el conocimiento de la situación son tan importantes como la maniobrabilidad. Se estima que el nuevo caza podría ofrecer un alcance significativamente mayor que los aviones embarcados actuales, un factor crucial dada la necesidad de mantener a los portaaviones a gran distancia de amenazas modernas como los misiles antibuque de largo alcance.

Otro detalle relevante que se observa en el vídeo es la posible presencia de múltiples compartimentos internos para armas. Este tipo de configuración es fundamental para mantener la tecnología furtiva, permitiendo que la aeronave transporte una amplia variedad de armas sin comprometer su baja detectabilidad. Entre las capacidades previstas se encuentran el uso de misiles de largo alcance, armas de última generación e, incluso, en el futuro, sistemas de energía dirigida para la defensa contra amenazas emergentes.
Las alas también llaman la atención por su sofisticado diseño, que posiblemente incorpora variaciones geométricas que favorecen tanto el rendimiento a alta velocidad como la estabilidad a baja velocidad, especialmente durante las operaciones en portaaviones. La presencia de alas plegables confirma su adaptación al entorno de un portaaviones, mientras que el robusto tren de aterrizaje indica la necesidad de soportar las elevadas fuerzas de catapulta y aterrizaje con cables de frenado.
El tamaño de la cabina plantea interrogantes sobre su configuración. Si bien la tendencia actual apunta hacia aeronaves monoplaza con inteligencia artificial avanzada, el espacio disponible sugiere la posibilidad de soluciones alternativas, especialmente considerando la creciente complejidad de las misiones. Se espera que el F/A-XX funcione como un verdadero centro de mando aéreo, gestionando sensores, guerra electrónica y la operación conjunta de vehículos aéreos no tripulados.

Este concepto de integración entre plataformas tripuladas y no tripuladas se considera uno de los pilares de la aviación de combate del futuro. Se espera que el nuevo avión de combate funcione como un «director de operaciones» en el campo de batalla, coordinando los drones de combate y ampliando significativamente el alcance y la letalidad del grupo aéreo embarcado, al tiempo que reduce la exposición directa de los pilotos a los riesgos.
Además, se prevé que el F/A-XX reemplace gradualmente a aeronaves como el F/A-18E/F Super Hornet y el EA-18G Growler a partir de la década de 2030, operando también en conjunto con el F-35C, formando una fuerza aérea embarcada altamente conectada capaz de operar en entornos extremadamente disputados.

A pesar de los avances mostrados en las imágenes publicadas, muchos aspectos del proyecto permanecen clasificados, especialmente los relacionados con sensores, motores y sistemas de misión. Aun así, lo que ya se ha revelado indica que el F/A-XX no solo será una evolución de los cazas actuales, sino una profunda transformación en el uso de la aviación naval, combinando tecnología furtiva avanzada, mayor alcance e integración digital a un nivel sin precedentes.
Fernando Valduga







