El J-10CE de China alcanza la madurez mientras desaparecen las exportaciones del poder aéreo ruso
La llegada del Chengdu J-10CE a Uzbekistán representa otro hito importante en los esfuerzos de China por exportar material de defensa.
Durante el mes de agosto, circularon en las redes sociales chinas imágenes de J-10CE con un esquema de pintura gris mate, aparentemente destinados a Uzbekistán, nación de Asia Central.
La gran revelación tuvo lugar durante un evento para conmemorar el día nacional del país, donde los aviones aparecieron en una proyección de video tras la actuación de una banda militar uzbeka.
China, por su parte, no se pronunció sobre la entrega. Sin embargo, el Global Times, órgano oficial del Partido Comunista Chino, cubrió la noticia con cierto entusiasmo, citando a la televisión uzbeka.
Según informes de los medios uzbekos, Tashkent ha recibido seis J-10CE de un pedido de 24 unidades.
Esta entrega, que se produce tras el aparente buen desempeño del J-10 para Pakistán contra la fuerza aérea india en 2025, demuestra el gran avance del J-10.
Gran parte de la historia del J-10 está rodeada de misterio. Se sabe que este modelo, originario de la década de 1980, tiene su linaje en el J-9, un caza canard/delta que fue abandonado en 1980. También se cree que el J-10 se benefició del programa Lavi de Israel Aircraft Industries de la década de 1980.
Los primeros ejemplares estaban propulsados por el Saturn AL-31FN de origen ruso, lo que evidencia la debilidad de China en este campo. Esto también otorgó a Moscú una gran influencia sobre la exportación del modelo.
Sin embargo, el J-10C utiliza el Shenyang WS-10 Taihang de producción local. Las primeras imágenes de un J-10C de la Fuerza Aérea del Ejército Popular de Liberación con el nuevo motor surgieron en 2021, y las entregas del J-10CE a Pakistán se realizaron en 2022. Se entiende que los sistemas de la aeronave son en gran parte de origen chino, incluido el radar de barrido electrónico activo CETC KLJ-7A.
Pekín también ha ejercido una influencia significativa en las redes de ataque que conectan sensores como aeronaves de alerta temprana y control aerotransportado (AEW&C) y vehículos aéreos no tripulados con sistemas de ataque como cazas, incluido el J-10CE. En mayo de 2025, Pakistán demostró su eficacia cuando sus J-10CE, utilizando datos de puntería de aeronaves AEW&C, aparentemente emplearon misiles aire-aire PL-15 para derribar a larga distancia uno o más cazas Rafale de Dassault Aviation de la India.
El contenido nacional, así como una reputación de combate respetable, casi con seguridad impulsarán las ventas de exportación del J-10CE. Bangladesh está considerando seriamente la adquisición del J-10CE, al igual que Indonesia.
CATIC, que gestiona las exportaciones de defensa chinas, no ofrece mucha información sobre el potencial de mercado de este modelo. Aun así, el J-10CE parece tener un gran atractivo para las fuerzas aéreas de países en desarrollo, como la de Uzbekistán, que operan flotas rusas heredadas.
Rusia, por su parte, es cada vez menos relevante en el mercado de exportación de cazas. Programas clave como el Sukhoi Su-35 y el Su-57 no han logrado impulsar las ventas internacionales. El caza furtivo monomotor Su-75, lanzado con gran bombo y platillo en 2021 como una especie de MiG-21 moderno, permanece en gran medida en fase de diseño.
Además, los posibles compradores habrán observado el dudoso desempeño de la fuerza aérea rusa durante la guerra del presidente Vladimir Putin contra Ucrania. La creciente capacidad de Kiev para atacar en profundidad en territorio ruso también plantea serias dudas sobre la capacidad de Moscú para respaldar las ventas de aeronaves extranjeras.
Esto significa que China, con el J-10CE, está en una posición inmejorable para obtener ventas de cazas que antes habrían ido a parar a Rusia.








Olvida el articulo que en gran medida el J10 se basa en los planos robados a los americanos del F16. Igual que hicieron con el F35 y F22. Desgraciadamente para ellos el desarrollo de materiales avanzados no es tan facil de robar. Motivo por el cual siguen usando motores de origen sovietico mientras sus propios motores de construccion nacional no acaban de lanzarse masivamente a pesar de los repetidos anuncios. Occidente debe tomarse en serio la amenaza China o acabaremos todos bajo el yugo de una dictadura pavorosa.
El J 10 es un avión creado por Israel y que posteriormente decidió dejar de desarrollar a favor de mantener una mejor relación con EEUU y su F 16. No tiene nada que ver con el F 16. Israel vendió el proyecto a China para recuperar así las inversiones que hizo en éste modelo
Eso de los planos robados tiene la misma credibilidad que un billete de tres euros, ni siquiera son remotamente similares ni en apariencia ni en sistemas.Si acaso, se podría decir que el J-10 proviene del caza autóctono israelí, el Lavi, el cual fue vetado por Estados Unidos por miedo a la competencia y que ya sabemos que es algo muy habitual de parte de los norteamericanos. Pero es que tampoco es el caso, ya que no es una simple copia, si no una mezcla de lo aprendido por los chinos estos años y del concepto base del Lavi.Y en cuanto a los motores, es una de las partes más complicadas de llevar a cabo, eso no significa que acaben lográndolo, en otros campos van sobrados, no les queda mucho para estar de igual a igual con Estados Unidos, lo saben hasta en la propia casa blanca.Con lo que habría tener cuidado, es con la correa que llevamos en Europa desde hace un siglo, que a este paso le van a quitar Groenlandia a Europa y ni nos hemos enterado, por no hablar de lo que está pasando con Canadá.No se que es peor si la dictadura pavorosa o la falsa democracia que toma lo que quiere y cuando quiere, y que si no cedes a sus pretensiones te sanciona o te invade directamente.