MarNoticias

China prueba su primer enjambre de drones marítimos autónomos

Compartir Articulo

China llevó a cabo la primera prueba operativa de su enjambre de vehículos de superficie no tripulados (USV) L30 durante un ejercicio marítimo frente a las costas de Zhuhai, en la provincia de Guangdong, demostrando capacidades autónomas de patrulla e interceptación sin tripulación a bordo.

El ejercicio puso de manifiesto el comportamiento coordinado de un enjambre, con múltiples vehículos de superficie no tripulados L30 navegando, detectando y conteniendo de forma independiente a un intruso simulado, lo que subraya la creciente capacidad de China para desplegar sistemas marítimos con inteligencia artificial para la seguridad costera permanente y operaciones de respuesta rápida.

El ejercicio, realizado el 30 de marzo de 2026, involucró a múltiples unidades que operaban bajo un mando centralizado con ejecución descentralizada, integrando radares y sensores electroópticos para la vigilancia e interceptación en tiempo real. 

China publicó imágenes de un ejercicio operativo con un enjambre de vehículos de superficie no tripulados L30 en aguas cercanas a Zhuhai, provincia de Guangdong, lo que representa un paso concreto en el futuro despliegue de sistemas marítimos autónomos para misiones de seguridad costera.

La secuencia mostraba varios vehículos desplegados sin tripulación a bordo, navegando de forma independiente a lo largo de rutas predefinidas desde una estructura de mando marítimo centralizada antes de entrar en una zona de patrulla designada. Una vez en posición, los vehículos de superficie no tripulados L30 activaron funciones de vigilancia continua mediante radar y sensores electroópticos, manteniendo una cobertura constante del área circundante.

Cabe destacar que el escenario incluía la detección e interceptación de un buque intruso simulado, con varias unidades no tripuladas coordinando sus movimientos para restringir su espacio de maniobra.

Por lo tanto, el ejercicio refleja una posible transición en China desde las pruebas experimentales hacia el uso de recursos marítimos no tripulados en tareas de seguridad rutinarias. También se alinea con los esfuerzos globales para expandir el despliegue de sistemas autónomos en los ámbitos marítimo, aéreo y terrestre. Al analizar este ejercicio con mayor detalle, el enjambre ejecutó una secuencia de tareas de patrulla, monitoreo e interceptación bajo un modelo de mando que requería una intervención mínima del operador tras el inicio de la misión.

Cada embarcación L30 navegó de forma autónoma hacia su sector asignado y luego cambió al modo de vigilancia, escaneando continuamente el entorno mediante sistemas ópticos y de radar giratorios. Cuando un objetivo entraba en el área monitoreada, el L30 iniciaba una respuesta coordinada, redistribuyendo las posiciones de las embarcaciones para establecer un patrón de contención.

Varias unidades se aproximaron desde distintas direcciones, bloqueando eficazmente las rutas de escape y restringiendo el movimiento del objetivo. Los buques demostraron la capacidad china para detenerse y realizar análisis de sensores más precisos cuando fuera necesario, refinando los datos de seguimiento antes de ejecutar maniobras de interceptación. La secuencia de ataque incluyó movimientos de aproximación sincronizados diseñados para obligar al objetivo a detenerse.

El concepto de operaciones también permite la intervención física directa, incluyendo embestidas controladas, para inhabilitar o detener un buque si fuera necesario. Esto indica que el L30 chino fue creado no solo para la observación, sino también para funciones de vigilancia activa. 

El L30 es un vehículo de superficie no tripulado (USV) de 7,5 metros diseñado para operaciones en aguas cercanas a la costa, con una velocidad máxima de 35 nudos (aproximadamente 65 kilómetros por hora) y un alcance operativo superior a las 300 millas náuticas (unos 550 kilómetros). Su diseño de casco reduce la resistencia al agua, lo que permite una mayor velocidad y una mejor estabilidad, a la vez que disminuye el consumo de combustible, prolongando así la duración de la misión. Cada unidad está equipada con radar, cámaras y sensores electroópticos capaces de detectar, rastrear y clasificar objetivos de forma independiente.

Su reducido perfil físico se traduce en una menor sección transversal de radar y una firma infrarroja limitada, lo que dificulta su detección por los sistemas de vigilancia marítima convencionales.

La inteligencia artificial (IA) está integrada en el sistema de control del L30 para gestionar la navegación, la detección de objetivos y las decisiones de ataque, lo que permite ciclos de respuesta rápidos en todo el enjambre. Este sistema analiza continuamente las entradas de los sensores para identificar contactos, clasificar el comportamiento y determinar si se requiere intervención.

Cuando se identifica un objetivo como un posible intruso, la IA calcula las rutas de interceptación óptimas y asigna roles específicos a cada nave dentro del enjambre. Esto incluye la coordinación temporal para que varias unidades lleguen simultáneamente desde diferentes direcciones, reduciendo la capacidad del objetivo para evadirlo. El L30 también parece generar patrones de bloqueo de rutas diseñados para confinar al objetivo dentro de un área controlada.

Además, el uso de múltiples unidades pequeñas dificulta la detección e interceptación por parte de las fuerzas enemigas, especialmente cuando operan en formaciones coordinadas. También plantea desafíos operacionales relacionados con el mando, el control y la gestión de la escalada en escenarios de proximidad. Con el tiempo, es probable que estos sistemas se integren en estructuras de defensa marítima escalonadas que combinen recursos autónomos y tripulados.

El ejercicio L30 ofrece un ejemplo concreto de esta transición, demostrando cómo los sistemas no tripulados distribuidos pueden aplicarse a misiones rutinarias de seguridad costera y, potencialmente, a entornos operacionales más complejos.

Jérôme Brahy


Compartir Articulo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *