Japón se despide del legendario Kawasaki C-1 “Phoenix” y cierra un capítulo en su historia de aviación militar
Tras más de 50 años de historia, el prototipo 28-1002 del emblemático avión de transporte militar japonés es desguazado, marcando el final definitivo de la trayectoria del Kawasaki C-1.
Japón ha puesto fin a la historia de uno de sus aviones militares más emblemáticos al comenzar el desmantelamiento del prototipo Kawasaki C-1 “28-1002”, el último ejemplar en condiciones de vuelo. El desmantelamiento tuvo lugar en la base aérea de Iruma, sede del Escuadrón de Transporte Táctico de la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón (JASDF), simbolizando el fin definitivo de la trayectoria de un avión que sirvió al país durante más de cinco décadas.
El proceso comenzó el 27 de julio, cuando una excavadora hidráulica empezó a retirar el ala izquierda y la sección delantera del fuselaje. En pocas horas, gran parte de la aeronave se había reducido a chatarra, quedando solo la sección trasera, que fue desmantelada al día siguiente. Las imágenes de la operación causaron gran impresión entre los aficionados sobre todo porque los motores permanecieron instalados durante las primeras etapas del desmantelamiento, un procedimiento considerado inusual.
C-1 002 フェニックス解体作業開始 最後のお別れです ありがとう~ #C1Forever #入間基地 入間基地 7/27AM pic.twitter.com/LZ2LUR64OF
— mania (@mania1515) July 27, 2026
El avión desmantelado tenía un enorme valor histórico. Originalmente designado XC-1 18-1002, realizó su primer vuelo el 16 de enero de 1971 como el segundo prototipo del programa C-1. Junto con el prototipo 001, participó en la campaña de pruebas que condujo a la certificación del primer avión de transporte militar desarrollado íntegramente por Japón en el período posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Tras completar las pruebas, la aeronave permaneció asignada al Ala de Desarrollo y Pruebas de la JASDF en la Base Aérea de Gifu durante décadas. En 2012, fue transferida al 402.º Escuadrón de Transporte Táctico, volviendo al servicio operativo y acumulando misiones hasta su retirada.

El Kawasaki C-1 surgió en la década de 1960 para reemplazar al antiguo avión Curtiss C-46 Commando utilizado por la fuerza aérea japonesa. Desarrollado por Kawasaki Heavy Industries dentro del consorcio Nihon Aircraft Manufacturing Corporation (NAMC), el proyecto representó un hito para la industria aeronáutica del país, demostrando la recuperación de la capacidad de Japón para desarrollar aeronaves militares complejas tras las restricciones impuestas en el período de posguerra.




En total, se fabricaron 31 aeronaves de producción, además de prototipos y versiones especializadas. Si bien demostró ser fiable durante décadas de servicio, el C-1 presentaba limitaciones de alcance que se hicieron más evidentes tras la devolución de Okinawa a Japón, lo que dificultó las operaciones en regiones más alejadas del archipiélago. Esta necesidad llevó a la Fuerza Aérea de Autodefensa de Japón (JASDF) a incorporar el Lockheed C-130H Hercules y, posteriormente, a desarrollar el Kawasaki C-2, una aeronave considerablemente más grande con mayor capacidad de carga, mayor alcance y aviónica moderna.
C-1 002号機、解体されてしまったのですね😖
最後に見た時のワイパーの動きがなんとも言えません pic.twitter.com/oRTSBCQbJW— のぼりん🩷MASKD🩷 (@noboru7sato) July 28, 2026
En los últimos meses de su trayectoria, el prototipo 28-1002 recibió un esquema de pintura especial conocido como Phoenix, creado para celebrar su retirada de la flota. La aeronave se convirtió en el símbolo principal de las ceremonias de retiro del modelo y, en marzo de 2025, realizó el último vuelo operativo de un C-1 configurado para misiones de transporte.

Poco después, la variante EC-1, dedicada a la guerra electrónica, también fue retirada del servicio, poniendo fin definitivamente a la operación de toda la familia C-1.
La decisión de desmantelar el último prototipo generó críticas entre historiadores y aficionados a la aviación, quienes abogaban por su conservación en un museo. Sin embargo, las limitaciones presupuestarias impidieron la conservación de la aeronave, que sufrió el mismo destino que el primer prototipo, desmantelado meses antes.

No obstante, algunos ejemplares se conservan en exposición permanente, incluyendo aeronaves en la base de Miho y en el Parque Aéreo de Hamamatsu, mientras que partes del primer prototipo se han incorporado a la colección del Museo Aeroespacial de Gifu-Kakamigahara.
El desmantelamiento del 28-1002 representa mucho más que el fin físico de una aeronave. Cierra un capítulo fundamental en la aviación japonesa, que comenzó a principios de la década de 1970 cuando el país demostró una vez más su capacidad para diseñar y fabricar un avión de transporte militar nacional. Sin embargo, el legado del C-1 perdura en el desarrollo del moderno C-2 y en la consolidación de la industria aeronáutica japonesa como una de las más avanzadas del mundo.
Fernando Valduga







