Navantia bota en el astillero de Ferrol la fragata F-112 “Roger de Lauria” para la Armada española
Navantia ha botado este martes con éxito en el astillero de Ferrol la fragata F-112 Roger de Lauria, la segunda de la serie F-110 segunda unidad del programa F-110, que refuerza la capacidad de España para desarrollar tecnología propia y avanzar hacia una mayor autonomía industrial en defensa, poco más de un año después de la botadura del primer buque del programa.
La fragata Roger de Lauria, de 145 metros de eslora y 18 de manga, forma parte de una serie de fragatas «especialmente preparadas para la guerra antisubmarina y el combate naval», ha destacado la secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, durante la ceremonia de botadura, realizada durante la pleamar.

Valcarce ha señalado que las F-110 constituyen un programa naval «de enorme envergadura», destinado a «proporcionar a nuestras Fuerzas Armadas las capacidades para afrontar desafíos para la seguridad marítima, que es esencial para la defensa de España».
En términos similares se ha expresado el almirante jefe del Estado Mayor de la Armada, Antonio Piñeiro, que ha dicho que las fragatas constituyen un «proyecto de Estado» y la «respuesta nacional a los desafíos de un entorno geoestratégico cada vez más exigente».
Por su parte, el presidente de Navantia, Ricardo Domínguez, ha defendido que se trata de las fragatas «más avanzadas del mundo», que sitúan a España «entre las referencias de la construcción naval militar más avanzada».
La serie F-110 es «mucho más que un programa de defensa, es un gran proyecto tecnológico e industrial del país», ha insistido Domínguez, que ha puesto en valor algunas de sus características más innovadoras, como el gemelo digital o el sistema de servicios integrados, que recorre el buque «como un auténtico sistema nervioso».
La botadura ha sido amadrinada por la escritora Almudena de Arteaga, descendiente directa del marino y almirante que da nombre al buque, y se ha ejecutado gracias al trabajo del plantel principal y de la industria auxiliar de la factoría, con unos 500 trabajadores supervisando en tierra su desarrollo.

«Que la mar te sea propicia, que tus misiones fortalezcan la paz y la seguridad de todos y que sea siempre refugio para los hombres y mujeres que compondrán tus dotaciones», ha deseado la madrina, antes de cortar la cinta para que el barco se deslizase hacia el mar.
También han asistido representantes de las marinas de Australia, Estados Unidos y Arabia Saudí, y de empresas del sector nacionales e internacionales, como Lockheed Martin o TKMS, ambos socios tecnológicos de Navantia.
El contrato de las F-110 está presupuestado en más de 4.900 millones de euros y aporta trabajo a unas 2.100 personas en la planta ferrolana.
Cuatro de las cinco unidades encargadas por el Ministerio de Defensa están ya en proceso de ejecución en Ferrol.
Próximas fases del programa F-110
Tras la botadura de la ‘Roger de Lauria’, está previsto que el programa continúe con la construcción de la F-113 ‘Menéndez de Avilés’, seguida de las fragatas F-114 ‘Luis de Córdova’ y F-115 ‘Barceló’, que completarán la serie con entregas hasta 2032.
Con la botadura comienza una nueva fase del programa de armamento y equipamiento en muelle, antes de las pruebas y de su entrega a la Armada. El programa F-110 avanza así en la renovación de las capacidades navales y en el fortalecimiento de una industria nacional estratégica para la defensa y la seguridad de España.
elEconomista.es / EFE







