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La disponibilidad de los F-35B británicos se ve afectada por problemas de corrosión

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Para mejorar su sigilo, el cazabombardero F-35 cuenta con un recubrimiento llamado RAM (por sus siglas en inglés, Radar Absorbent Material), diseñado para absorber las ondas de radar. Sin embargo, este recubrimiento tiende a decolorarse en las aeronaves operadas desde portaaviones (es decir, las versiones B y C).

La exposición al agua de mar, las salpicaduras de otros fluidos y la proximidad a la ráfaga de los motores y las palas del rotor de los helicópteros son las causas. Sin embargo, la Oficina del Programa F-35 (JPO) sostiene que esta decoloración «no afecta la estructura» de los F-35 embarcados y es poco probable que comprometa sus capacidades furtivas. No obstante, se está trabajando en el desarrollo de un nuevo recubrimiento que «proporcione una mejor protección contra el desgaste operativo» en estas aeronaves.

Por otro lado, el problema de la corrosión es más insidioso… porque no siempre se percibe a simple vista. «Actúa de forma silenciosa y gradual, a menudo oculta bajo revestimientos o en juntas, accesorios y elementos de fijación», explica la JPO.

35 dos

Obviamente, el F-35 no es el único avión afectado… Pero su “compleja estructura, compuesta por una mezcla de aluminio, titanio y materiales compuestos de carbono, introduce un riesgo de corrosión galvánica cuando estos diferentes metales interactúan en ambientes húmedos y salinos”, admite, antes de recalcar que “controlar la corrosión” era “una prioridad absoluta”.

Tras haber adquirido cuarenta y ocho F-35B, las fuerzas británicas son plenamente conscientes de ello, habiendo asignado veinticuatro de ellos al portaaviones HMS Prince of Wales como parte de la Operación Highmast, llevada a cabo en la región del Indo-Pacífico durante gran parte de 2025.

Así, según informa el sitio web especializado UK Defence Journal, el subsecretario permanente de Estado británico para la Defensa, Jeremy Pocklington, advirtió que la disponibilidad de los F-35B disminuiría debido al retraso en la solución de los problemas de corrosión que afectan a algunos de ellos.

La corrosión, «agravada por la exposición al ambiente marino», es una «preocupación creciente» que «afecta la disponibilidad de las aeronaves. Requerirá una gestión continua a lo largo de todo el programa», explicó el Pocklington en una carta al Comité de Cuentas Públicas de la Cámara de los Comunes (PAC). «El aumento de las actividades de mantenimiento debería permitir una reducción a corto plazo del retraso», añadió.

En un informe publicado el pasado mes de octubre, el PAC ya había expresado su preocupación por las consecuencias de la Operación Highmast en la disponibilidad futura de la flota de F-35B, operada conjuntamente por la Real Fuerza Aérea y el Arma Aérea de la Flota.

En cualquier caso, el Ministerio de Defensa británico sostiene que ha tomado medidas para prevenir estos problemas de corrosión. Dichas medidas incluyen una mayor concienciación a nivel de escuadrón, prácticas preventivas e inspecciones más exhaustivas realizadas por socios industriales y estadounidenses.

En diciembre, se informó de que tres F-35B de la Marina Real Británica habían sido enviados al Centro de Preparación de la Flota del Sureste (FRCSE) en Jacksonville, Florida, como parte del programa de tratamiento de corrosión PAIR II (Requisito de Inspección de Activos de Producción Nivel II), ya que el Reino Unido no tenía la capacidad de realizar sus propias inspecciones de este nivel.

Laurent Lagneau


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5 comentarios en «La disponibilidad de los F-35B británicos se ve afectada por problemas de corrosión»

  • Después un año o dos y ya tienen llevárselos a usa para arreglarlos. Es risa, con lo cuestan.

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  • Nada que no se supiera… Y a estas alturas de la vida llegamos a la luna pero seguimos sin poder evitar la corrosión…

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  • El retraso en los ciclos de mantenimiento preventivo y limpieza severa maximiza el riesgo de oxidación en entornos marítimos.

    Al igual que la flota Harrier en su versión naval, sufrió problemas generalizados y graves de corrosión a lo largo de su vida operativa, el F-35B británico enfrenta hoy un desafío idéntico.

    La exposición prolongada al agua de mar en los portaaviones acelera el desgaste bi-metálico, obligando a intensificar las paradas técnicas para garantizar la seguridad y la capacidad furtiva del caza.

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  • Y después de esto, aún hay quien insiste en que España compre ese trasto complejo y carísimo de mantener y ahora con la piel que se degrada rápidamente. Por no hablar de la corrosión que pareciera según el artículista que no afecta al resto de aparatos embarcados.

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  • Esto no solo es culpa de la construcción del aparato, si no los enormes problemas de las fuerzas armadas británicas, van de escándalo en escándalo.

    La disponibilidad de sus buques es lamentable, con graves problemas en sus dos portaviones, son un pozo sin fondo de gastos.

    Lo de los destructores, lo mismo, para mandar un buque al Mediterráneo, fue una odisea, mientras otros países como Francia, mandaba un grupo con su portaviones e incluso España mando a su mejor Fragata de forma inmediata, mientras el Dragón seguía sin poder partir.

    En España, ya es una vergüenza lo pasa con el Dragón 8×8, pero comparado con el proyecto AJAX, británico, lo del dragón es una minucia. suerte, el Dragón 8×8, no lesiona e incluso genera daños irreparables en sus operarios.

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