La fragata rusa Admiral Grigorovich realiza disparos de advertencia contra un yate cerca de la costa inglesa
El pasado mes de marzo, el Reino Unido anunció que se reservaría el derecho de confiscar los buques de la «flota fantasma» rusa, utilizada para exportar hidrocarburos, en cuanto entraran en sus aguas territoriales. Según las autoridades británicas, el objetivo de esta medida era obligar a los armadores a utilizar «rutas más largas y costosas».
Sin embargo, debido a la escasez de buques disponibles en la Marina Real, varios petroleros de esta flota paralela eludieron las regulaciones. Por ejemplo, a principios de abril, el Enigma y el Universal, ambos incluidos en las listas de sanciones de la Unión Europea y el Reino Unido, cruzaron el Canal de la Mancha sin impedimentos. No obstante, fueron escoltados por la fragata Admiral Grigorovich.
El 14 de junio, las fuerzas británicas incautaron su primer petrolero sospechoso de formar parte de esta flota clandestina rusa, el «Smyrtos», durante una operación aérea llevada a cabo por comandos de la Infantería de Marina Real. El capitán del buque, un ciudadano indio de 38 años, está siendo procesado por las autoridades británicas por violar las sanciones relacionadas con el suministro de productos petrolíferos rusos a un tercer país. Debía comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Southampton el 16 de junio.
¿Está la incautación del Smyrtos vinculada a las acusaciones formuladas contra la fragata Almirante Grigorovich? ¿O es una respuesta a ellas?
De hecho, el Ministerio de Defensa británico indicó que estaba investigando informes sobre un «incidente» en el que se vio involucrado el buque ruso cuando se encontraba a unas 20 millas náuticas al sur de la Isla de Wight, fuera de las aguas territoriales del Reino Unido.
Así, un yate con bandera británica informó de que el barco ruso había efectuado disparos de advertencia en su dirección, cuando se encontraba a unos 500 metros de distancia.
Según fuentes citadas por The Telegraph, el yate en cuestión había recibido varias advertencias de la fragata rusa ordenándole que no se acercara. Sin embargo, al parecer, continuó a la deriva hacia la fragata, lo que provocó los disparos de advertencia.
Antes de este incidente, el Admiral Grigorovith estaba bajo vigilancia de dos patrulleras de la Marina Real, la HMS Mersey y la HMS Tyne. Esta última se encontraba aparentemente muy cerca del buque ruso, ya que envió una lancha para tomar declaración a la tripulación del yate y garantizar su seguridad.
Cabe señalar que la Isla de Wight se encuentra no muy lejos de Portsmouth, donde está ubicada la base naval británica más grande.
En 2021, la armada rusa afirmó haber efectuado disparos de advertencia contra el destructor británico HMS Defender, que se encontraba en una misión en el Mar Negro. Londres refutó esta acusación, declarando que el buque de la Marina Real había realizado un «paso inocente por aguas territoriales ucranianas, de conformidad con el derecho internacional», sin haber sido cuestionado.
Dicho esto, el caso de este yate británico, de confirmarse, no carecería de precedentes. Por ejemplo, en septiembre de 2024, un pequeño arrastrero noruego fue blanco de disparos de advertencia efectuados desde el destructor Admiral Levchenko (clase Udaloy) mientras navegaba cerca del límite de las zonas económicas exclusivas (ZEE) rusa y noruega. «La potente explosión sacudió nuestro barco», declaró entonces el capitán del pesquero.
Laurent Lagneau








¿Qué hace un buque militar ruso detenido en mitad del canal de la Mancha, despertando la curiosidad de una pareja de jubilados en su velero? Lo único que sabe hacer: comportarse como un matón de barrio con complejo de inferioridad con muy malas intenciones.
Según el RIPA, un buque a motor debe apartarse siempre de un velero, pero pedirle diplomacia y derecho internacional a la armada rusa en el canal de la Mancha es pedirle peras al olmo.
Si nos ponemos a hilar fino, como curiosidad, en el momento en que un velero hace uso del motor (porque el que no tiene integrado fijo tiene un fueraborda) se convierte en un buque propulsado perdiendo esa prioridad de paso del que goza por naturaleza. Luego es por todos sabido de que un buque de guerra puede tomar las medidas que considere oportunas «por la seguridad propia». La ambigüedad de la norma le da la flexibilidad necesaria a su aplicación ante situaciones de imposible previsión.
Ahora bien ¿Cuántos buques británicos o aliados se han dedicado a detener embarcaciones civiles de recreo en el golfo de Finlandia o la peninsula de Kola? Parece que aquí también hay quien confunde abuso con necesidad.
Jona
Cito su pregunta: «¿Cuántos buques británicos o aliados se han dedicado a detener embarcaciones civiles de recreo en el golfo de Finlandia o la peninsula de Kola?»
Búsqueda en 4 IAs, incluso la china: «No existe constancia de que buques británicos o aliados se hayan dedicado a detener embarcaciones civiles de recreo (como yates o veleros) en el golfo de Finlandia o la península de Kola. Las operaciones de interceptación o detención en la región se han dirigido exclusivamente a buques comerciales y petroleros de la llamada flota en la sombra (shadow fleet) rusa».
Buen intento con el invento, pero los rusos en sus ataques de paranoia causados por la mala conciencia, temen hasta de su sombra.
dgcdpdos, ya se que ninguno que a eso iba ¿Quien lo ha oído siquiera? Vaya escandalo se hubiese montado.
Lo que quería decir, espero con mejor fortuna esta vez, es que se admite que el comandante de la fragata rusa tiene derechos emanados de su responsabilidad pero el uso que ha hecho de estos derechos es totalmente abusivo.
>»Según fuentes citadas por The Telegraph, el yate en cuestión había recibido varias advertencias de la fragata rusa ordenándole que no se acercara. Sin embargo, al parecer, continuó a la deriva hacia la fragata, lo que provocó los disparos de advertencia»<
¿Jubilados? ¿velero?
Kaput.
Sí, jubilados y velero. ¿Te sorprende? A mí lo que me sorprende es el heroísmo de la Armada Rusa: lograron sobrevivir al ataque de dos pensionistas en un yate de paseo sin sufrir bajas. Una victoria militar sin precedentes para la Admiral Grigorovich ante la temible Marina Real… de jubilados de Hampshire.
El temible comando especial “Inscripción en el Imserso” a bordo de su destructor de fibra de vidrio de 12 metros. Al parecer, la inteligencia rusa detectó que Jane (69 años) y Alan (71 años) armados con termos de té y galletas de mantequilla, planeaban abordar la fragata. Normal que la tripulación rusa, en un acto de pura valentía militar, decidiera defenderse a balazos de semejante amenaza termonuclear a vela.
Fin del sarcasmo irónico…
José jjubilados con velero del RU, Francia y países nórdicos son marinos de verdad, comprendidos muy mal por los que no han izado las velas en su vida y usan un 12m para no ir más lejos que a la playa de al lado, comJoseo el 80% de los veleros españoles
Al menos no lo han abordado y secuestrado como si hacen ingleses y franceses con barcos rusos en aguas internacionales.
Jaume.
¿Barcos rusos secuestrados, Jaume?
Estás defendiendo a los megayates confiscados a magnates corruptos y a petroleros piratas chatarra, que navegan de forma ilegal sin seguro y con banderas de conveniencia para evadir sanciones. Esas interceptaciones no son piratería; son operaciones legales de la Guardia Costera y la Marina contra redes de contrabando y lavado de dinero que financian al régimen de Putin. Infórmate un poco antes de defender a delincuentes marítimos.
Metiendo barcos civiles de recreo en el mismo saco que una flota fantasma bajo mando militar dí que sí!
Quién dice que eran dos jubilados, Reino Unido? Porque, claro, tú confías en los piratas con más tradición del planeta, verdad? Todo esté intercambio de comentarios no es más que la prueba patente del lavado de cerebro a que estamos siendo sometidos…