Primer vistazo al nuevo avión de combate secreto de la Fuerza Aérea de EE.UU.

Esto es todo lo que podemos ver del misterioso avión de sexta generación.

El otoño pasado, la Fuerza Aérea de EE.UU. reveló sorprendentemente que había diseñado, construido y probado un nuevo avión de combate secreto en el lapso de un año. El misterioso caza forma parte del programa Next Generation Air Dominance (NGAD), un proyecto de la Fuerza Aérea diseñado para complementar y eventualmente sustituir al F-22 Raptor.

Aparte de admitir que el avión existe -y que utiliza ingeniería del tipo F1-, la Fuerza Aérea no ha dicho mucho más sobre su caza NGAD. Pero el servicio podría haber dejado caer su pista más concreta hasta ahora: un intrigante arte conceptual de un avión de combate que se está construyendo bajo el programa NGAD. ¿Es el nuevo caza secreto?

La imagen de arriba aparece en la página 55 (“Next Generation Air Dominance”) del informe bienal de adquisiciones de la Fuerza Aérea, que se publicó la semana pasada. El avión representado es un gran avión de combate con forma de diamante, con grandes tomas de aire en los motores sobre el ala del avión, a la izquierda y a la derecha de la cabina, donde las tomas estarían protegidas de los radares desde abajo. El avión también cuenta con dos motores, una cabina de burbuja y dos estabilizadores verticales que pueden retraerse para plegarse en las alas.

Esto es lo que dice la sección NGAD del informe

“Diseñado para complementar al F-35, al F-22 y a las fuerzas conjuntas y asociadas en el papel de la superioridad aérea, el Next Generation Air Dominance es un programa de aeronaves avanzadas para el desarrollo de plataformas antiaéreas penetrantes con conciencia multidominio, comunicaciones ágiles y resistentes, y una familia integrada de capacidades.”

La imagen también deja entrever la posibilidad de reequipar el avión con mejoras de armamento y propulsión. El caza aparece junto a tres versiones de misiles aire-aire, tren de aterrizaje y motores etiquetados como V1, V2 y V3. Los aviones de combate modernos reciben continuamente nuevas armas, pero equipar un avión existente con nuevos motores suele considerarse demasiado complicado.

Arte conceptual de un futuro avión de combate estadounidense que derriba misiles entrantes con un sistema de armas láser.

La Fuerza Aérea desarrolló el avión de combate secreto con tecnología de ingeniería digital diseñada para acortar drásticamente el tiempo de desarrollo de nuevas aeronaves. La ingeniería digital implica el uso de herramientas de modelado y simulación virtuales. La capacidad del NGAD para absorber rápidamente nuevas y complejas actualizaciones puede deberse en parte a la ingeniería digital.

El programa NGAD complementará al F-22 Raptor en el inventario de cazas de la Fuerza Aérea.

Entonces, ¿es la imagen un diseño viable de NGAD? Efectivamente, el avión parece un caza construido para la velocidad y el sigilo total. Es difícil hacerse una idea del tamaño, pero bien podría ser mayor que el F-22.

La configuración mixta del cuerpo y las alas permitiría un gran volumen interno que podría almacenar el combustible y las armas transportadas en las bahías de armas internas. Al parecer, la Fuerza Aérea quiere un caza con el alcance necesario para acompañar a los bombarderos en misiones de penetración profunda, al igual que el P-51D Mustang voló junto al B-17G Flying Fortress en la Segunda Guerra Mundial. Esto requiere un caza con un gran suministro de combustible interno.

Los estabilizadores verticales plegables aumentarían el sigilo en posición baja, pero ¿por qué tenerlos? Mantenerlos probablemente tenga algún beneficio frente a suprimirlos, como una mayor maniobrabilidad o eficiencia de combustible.

Representación del bombardero B-21 Raider de la Fuerza Aérea.

El caza NGAD no funcionaría solo. En el arte conceptual, dos líneas verticales salen del morro de la aeronave y apuntan hacia arriba, indicando las conexiones con los nodos de comunicaciones por satélite y aéreos. Esto permitiría al piloto del NGAD conectarse a un flujo de datos de las fuerzas amigas cercanas, desde los aviones de alerta temprana de la Fuerza Aérea hasta los destructores de la Armada, y obtener una imagen del campo de batalla sin tener que encender su propio radar y otros sistemas de sensores. Esa es la “conciencia multidominio” a la que se refiere la Fuerza Aérea.

Es imposible saber con seguridad si la imagen del NGAD es representativa de la aeronave real. Lo que sí parece es que la imagen representa adecuadamente el tipo de avión y las capacidades que la Fuerza Aérea ha dicho que quiere. Sea como fuere, es de esperar que pronto sepamos cómo es el nuevo avión de combate.

Kyle Mizokami

Deja una respuesta

You have to agree to the comment policy.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.