Fincantieri se adjudica el primer contrato de la Marina de EE.UU. para el programa de buques de desembarco medianos
Fincantieri ha conseguido su primer contrato con la Marina de Estados Unidos para el programa de buques de desembarco medianos, lo que marca el inicio formal de los trabajos en esta iniciativa. El contrato, valorado en 30 millones de dólares y adjudicado a su filial estadounidense, Fincantieri Marine Group, abarca la adquisición de materiales y las actividades de ingeniería para los primeros cuatro buques.
El contrato surge a raíz de una solicitud de propuestas emitida por la US Navy en febrero de 2026 para la construcción de hasta 35 buques dentro del programa. Permite la adquisición anticipada de materiales con largos plazos de entrega y respalda la preparación para la producción, con la construcción prevista para comenzar en el cuarto trimestre de 2026.
El programa de Buques de Desembarco Medianos (Middle Landing Ship) tiene como objetivo apoyar las operaciones distribuidas, mejorar la movilidad en entornos litorales y optimizar el despliegue rápido y el sostenimiento de las fuerzas. Es un componente clave tanto de la futura flota de la Marina como de la estructura de fuerzas en evolución del Cuerpo de Marines de Estados Unidos.
La adjudicación inicial representa un primer paso hacia posibles contratos de construcción futuros bajo el modelo de Gestor de Construcción Naval. Con este enfoque, se emitirán contratos adicionales sujetos a aprobaciones y acuerdos contractuales.

«La adjudicación de este contrato representa un paso importante en la evolución de nuestra larga colaboración con la Marina de los Estados Unidos», declaró Pierroberto Folgiero. «Refleja la confianza depositada en las capacidades industriales desarrolladas en Estados Unidos y en nuestra capacidad para respaldar programas navales complejos con disciplina, rapidez y excelencia técnica. Gracias a una inversión constante, una plantilla cualificada y una base industrial sólida, Fincantieri está preparada para apoyar a la Marina en el desarrollo de nuevos conceptos operativos y en la satisfacción de las futuras necesidades de sus fuerzas armadas».
Folgiero añadió que el modelo de Gestor de Construcción Naval (VCM, por sus siglas en inglés) introduce nuevas prácticas industriales en la construcción naval. «Al adoptar el modelo VCM, la Marina de los Estados Unidos está transformando la construcción naval mediante la aplicación de las mejores prácticas comerciales, la producción en paralelo y una ejecución industrial rigurosa».
Afirmó que la empresa aporta una plataforma industrial a gran escala en Estados Unidos para respaldar el proyecto. «En este contexto, Fincantieri aporta una plataforma industrial de una envergadura única en EE. UU., que combina infraestructura de astilleros avanzada, capacidad de producción y experiencia técnica integrada a nivel mundial para ejecutar programas navales complejos con seguridad y dinamismo».
En la última década, Fincantieri ha invertido más de 800 millones de dólares en sus astilleros estadounidenses. La compañía afirmó que estas inversiones han fortalecido su capacidad para respaldar múltiples programas navales y responder a las necesidades operativas en constante evolución.
Fincantieri Marine Group emplea a aproximadamente 3.000 trabajadores en Estados Unidos. La compañía afirmó que continúa expandiendo su plantilla, su presencia industrial y sus capacidades tecnológicas para satisfacer las necesidades a largo plazo de la Marina y el crecimiento de la base industrial marítima estadounidense.
Martin Chomsky








Compensación de la cancelación de las fragatas Constellation.
Tiene pinta de ser parte de la compensación por la cancelación del programa de las fragatas.
Larga colaboración con la US Navy???????? No han tenido bastante con la constellation Class que vuelven a por 35 buques de desembarco….madre mía
Ese barco será otro fiasco militar y un desastre estratégico . Lo que necesitan precisamente lo tenemos nosotros : un LHD de unas 25000 Tm con un dique con capacidad para 2 LCAC’ s y una entidad aérea de asalto en la forma de una docena de Ospreys y unos 6 F-35B como cobertura aérea y naval del grupo de combate . Al ser una entidad menor , su velocidad al golpear en lugares neuralgicos del enemigo y en varios puntos a la vez , el desconcierto y la confusión en el enemigo sera enorme al no saber desde realmente opera el núcleo de la fuerza que les ataca .
Y con unos 30 LHD’s de esa entidad operando en sincronía o en solitario pueden realizar misiones quirúrgicas que son lo que realmente necesitan el cuerpo de marines para conseguir el efecto que buscan y desean . Dividiendo fuerzas , pero manteniendo el peso necesario en cada grupo de LHD , conseguirán crear desconcierto y desorientación al enemigo al no poder conseguir saber cuál es el corazón de la entidad principal que les ataca .
La operación de desembarco literal con la unidad desplegando sus componentes directamente sobre el terreno es de un riesgo exagerado e inasumible debido a la evolución del armamento defensivo y a la letalidad que ofrece .
Sin embargo al operar a distancia de seguridad controlada , el resguardo de las unidades que compongan ese grupo liderado por ese LHD junto a un AOR o buque logístico de apoyo , escolta de 2 o 3 destructores y de un submarino , lo convierten en una unidad ágil, difícil de batir y rápida de desplegar . Nada que ver con la barcaza lenta y a pecho descu ierto que les proponen sus ínclitos especialistas . Una gracia vamos .
Juan Lópes.
Buques de asalto anfibios de las clases America (LHA) y Wasp (LHD), dotados con al menos 20 F-35 cada uno:
1. USS Tripoli (LHA-7)
2. USS America (LHA-6)
3. USS Iwo Jima (LHD-7)
4. USS New Orleans (LPD-18)
5. USS Boxer (LHD-4)
Todos con diques inundables…
Mientras tanto, España aparte del Juan Carlos I ( L-61), no tiene nada igualable.
Con 26.000 toneladas, el Juan Carlos I es un buque versátil, pero el Gobierno español ha congelado la compra del F-35B. Esto significa que cuando los veteranos Harrier se jubilen (en torno a 2030), el buque se quedará “huérfano” de ala fija.
Sin el F-35B, el L-61 quedará relegado a operar helicópteros y drones (UAVs), perdiendo la capacidad de defensa aérea y ataque al suelo que lo define hoy. Un portaaviones «de verdad» (estilo francés o estadounidense con catapultas) es hoy una quimera política y presupuestaria para España, dejando la proyección aérea española a un nivel mínimo en comparación con sus aliados.
Si a los Marines les dejas encontrarán una opción mejor y además más barata. Estos barcos no son parecidos al diseño que han comprado a DENEL?