Alemania y Francia ofrecen a España ser “estado observador” en el nuevo avión de combate europeo.

Alemania y Francia han ofrecido a España el “estatus de estado observador” en el programa para el desarrollo del nuevo avión de combate europeo; ambos países se reservan por ahora el proyecto como un esfuerzo binacional para garantizar que avance rápidamente, según ha informado una fuente del gobierno alemán.

El nuevo programa, anunciado por primera vez por los gobiernos francés y alemán hace un año, ha comenzado a tomar forma en los últimos meses, con Francia a la cabeza en el desarrollo de la próxima generación de aviones de combate.

Según se ha sabido por fuentes de la industria, España envió en el mes de diciembre una carta a sus aliados franceses y alemanes solicitando participar en la empresa industrial fundacional como tercer país socio.

Los ministerios de Defensa de Alemania y Francia respondieron en abril a la solicitud española, ofreciendo a Madrid la oportunidad de presenciar el incipiente programa a medida que tomaba forma, pero sin la capacidad de dar forma a los objetivos solicitados.  La fuente gubernamental alemana aclaró que todavía no se había recibió respuesta por parte de España.

Alemania y Francia ofrecen a España ser “estado observador” en el nuevo avión de combate europeo.Texto1
Avión francés Rafale.

“La razón no es excluir a nadie sino garantizar un trabajo acelerado en el programa”, dijo el informante que no estaba autorizada para hablar públicamente del tema.

Es probable que España y otros países puedan participar en las etapas posteriores del programa, añadió la fuente, un punto de vista adoptado por las empresas involucradas.

El Ministerio de Defensa español confirmó que había recibió la carta y dijo que estaba evaluando la oferta. España tiene una participación del 4 por ciento en el fabricante europeo de aviones Airbus, mientras que Francia y Alemania tienen una participación del 11 por ciento cada una.

El nuevo avión de combate sustituirá a partir de 2040 al caza Rafale construido por la francesa Dassault Aviation y el Eurofighter Typhoon, construido por un consorcio europeo formado por Airbus, la británica BAE Systems y la italiana Leonardo.

Se espera que esté en el centro de un sistema de armas más amplio, capaz de comandar un escuadrón de aviones no tripulados.

Alemania y Francia ofrecen a España ser “estado observador” en el nuevo avión de combate europeo.Texto2
Eurofighter alemán.

Dassault y Airbus firmaron un acuerdo en abril para trabajar juntos en el nuevo proyecto, pero evitaron decir cuál de los dos grupos estaría a cargo. El hecho de que Francia esté ahora a la cabeza del proyecto favorece que Dassault se haga cargo de él, ya que la mayor parte de las actividades de defensa de Airbus se desarrollan en Alemania.

La canciller alemana Angela Merkel, y el presidente francés Emmanuel Macron, acordaron desarrollar conjuntamente el nuevo avión poco después de su elección en mayo de 2017, enterrando rivalidades pasadas a favor de una cooperación más estrecha en materia de defensa.

Andrea Shalal

10 comentarios sobre “Alemania y Francia ofrecen a España ser “estado observador” en el nuevo avión de combate europeo.

  • el 5 julio, 2018 a las 23:05
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    Lo mejor ahora es negociar con Corea del sur y dar de lado a Alemania y Francia.
    Esa es la Europa que quieren, pues para ellos. En respuesta me salía del euro ejército

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    • el 27 julio, 2018 a las 18:21
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      yo opino igual europa no vale para nada nada mas que para mamoneo, aparte para sustituir los harrier y f 18 cuando sea una avion de 5 generacion usa y rusia van `por la 8 mas nos vale mirar para otro lado como ha echo londres le den a europa

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  • el 6 julio, 2018 a las 14:48
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    Es que viendo los aviones que han diseñado los comités de expertos para conjugar todas las requisitorias de varias naciones, lo que han costado y como terminan saliendo sin satisfacer a todos.
    Lo mejor es que una nación se haga cargo con las aportaciones de las demás y salga un producto exportable ,valido y rentable.

    Que luego a todos les han valido desde los Mirage III , F-104 ,Phamton o hasta el F-18A naval sin necesidad de meter mano ni en la fase de diseño ni en la conceptual. Y muchos de eso aviones singuen en servicio.
    La Europa donde todos quieren meter la mano es un desfalco descarado.

    saludos

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  • el 6 julio, 2018 a las 15:21
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    Lo ideal seria como se hizo en los 50 ,aunque la rivalidad europea impidió que prosperara , hacer competición de diseño de diferentes productores.
    https://en.wikipedia.org/wiki/NBMR-1

    Competición que sin duda y sin chovinismo de por medio, hubiera dotado a Europa de un avión común en vez de EF2000 y Rafale.

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  • el 7 julio, 2018 a las 15:31
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    A todos aquellos que ponen el grito en el cielo, olvidamos, que fuimos una pequeña potencia con un nicho de mercado en el que no teníamos apenas rivales.

    Por seguir a Francia y a Alemania , o más bien a incompetentes directivos de la grandiosa Airbus de la nacionalidad que sean , hemos abandonado un avión como el C212.

    todo el mercado para chinos
    http://www.airliners.net/index/aircraft-types/Harbin-Y12/Harbin-Y12F/6323/26791
    o para indonesios
    http://jabarprov.go.id/En/index.php/news/1279/2016/06/16/NC-212i-Aircraft-is-Fully-Made-in-Bandung
    https://www.taringa.net/comunidades/militares-en-t/9790672/Avion-Utilitario-Liviano-Indonesian-Aerospace-N-219.html

    un saludo

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  • el 9 julio, 2018 a las 08:33
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    Habría q rechazar amablemente la invitación. Como dice bong lo suyo es un concurso y no olvidar que España actualmente es uno de los pocos fabricantes de sistemas de fabricación avanzados de fuselajes de aviones. A mí el programa conjunto de Saab en Brasil me gusta mucho y está dando interesantes resultados, lo copiaria. Desconozco porque ese avión está fuera de nuestra ecuación si se adapta a nuestra capacidad de gasto por precio de compra y coste de hora de vuelo. De nada nos sirven sistemas de armas avanzadisimos si luego la realidad económica no nos permite operarlos, eso es postureo. Además tampoco veo claro el sentido de aviones stealt en nuestro país, mejor sería aprovechar las empresas nacionales para el desarrollo de misiles de medio alcance en transportes móviles con base en la peninsula, que es la forma sencilla de proteger nuestro territorio . la empresa española PLD space ya tiene el vector desarrollado aunque para uso civil y añadir una cabeza de guerra no es complicado.

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  • el 9 julio, 2018 a las 18:25
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    Yo creo que hay poner pasta sobre la mesa. Pero no para regalarla, sino para incrementar ese porcentaje de Airbus que tenemos.

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  • el 5 septiembre, 2018 a las 04:33
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    Alemania y Francia ofrecen la suerte de que España sea país observador??? Que Europa es esta y que BCE tenemos. Creo que es vergonzoso humillante y chulesco, para eso quieren una Europa??? Vaya con España somos unos pagafantas….está Europa no me vale para nada….

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  • el 24 octubre, 2018 a las 19:51
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    Evidentemente, así no se construye Europa. Deberíamos amablemente declinar la invitación de observador puesto que ya hemos observado bastante. Hemos observado y nos hemos percatado que estas conductas egoístas no conducen a la unificación de todos en una Europa de todos y en común que cada vez el pueblo se le cree menos. Si me lo permiten en una frase del pueblo contestaría “Váyanse pa el Carajo”.

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  • el 23 febrero, 2019 a las 01:03
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    Resulta notorio el sentimiento de frustración, enojo y hasta desprecio que provoca la decisión franco alemana de mantener el programa FCAS como un proyecto bi nacional, al menos en sus inicios. Mismo sentimiento ha provocado en Italia. Pero no creo que se trate de naciones que menosprecien otras, pues si vamos al caso, se trata de la cooperación entre dos países que hace menos de dos generaciones eran enemigos acérrimos ancestrales. Creo sinceramente que Europa se piensa a sí misma, hay una verdadera intención de construir una Europa unida, al menos hacia el sector externo, a pesar de sus rivalidades y conflictos que arrastran hace centurias, caso de Turquía y Grecia, por nombrar solamente uno de los más visibles. En este sentido, Francia y Alemania han decidido dejar atrás sus rivalidades pasadas y afrontar juntos el desafío de recuperar el tiempo perdido e intentar recolocar a Europa en una posición de autodeterminación y competitividad tecnológica con EE.UU y el resto del mundo desarrollado. Es que solamente contando el sector aeroespacial, el F-35 representa la mayor expresión de que EE.UU ha dejado atrás a Europa. Europa debe reaccionar, y debe hacerlo rápidamente, pues el F-35 ya está en servicio en numerosas FA de la OTAN y EE.UU presiona para que se convierta en la aeronave de combate estándar en la próxima década. Hablaba que el tiempo apremia, porque el proyecto FCAS es una aeronave de combate avanzada incluida en un sistema de armas más grande y complejo. Crear la estructura económica y fabril para un proyecto semejante requerirá de un enorme esfuerzo de planificación y coordinación de numerosos países en el futuro. Esto no lo pueden llevar a cabo solamente Francia y Alemania. Lo que ambos países pretenden es proponer rápidamente el pliego de requerimientos que den lugar a la configuración de la aeronave que más se acerque al cumplimiento de los requrimientos operativos (mono o biplaza, mono o bimotor, tipo de fuselaje, estructura y soluciones aerodinámicas, pesos, autonomía, etc.). Ésta es la etapa en la que todos quieren participar, para que la aeronave resultante se adapte lo mejor posible a sus propias necesidades. Esto ha demostrado en el pasado que puede convertirse en un escollo y acarrear problemas para encontrar el vehículo que satisfaga a todos. El resultado es la pérdida de un decenio desde el proyecto hasta la aparición de un prototipo más o menos cercano a un avión de producción. Esto ha sucedido con el Tornado, y con el Typhoon también. El resultado podría ser, al igual que en el pasado, un avión que no satisfaga a nadie completamente. Francia quiere convertirse en el líder tecnológico, pues Dassault posee gran experiencia en I+D independiente, producción y apoyo de posventa; el Rafale, por ejemplo además de ser uno de los mejores aviones de combate actuales (junto al Typhoon y Su-35), puede adaptarse exclusivamente a los rrialequerimientos de un cliente en particular, convirtiéndose en una versión única. Dassault cree que siendo líder del diseño aerodinámico y Airbus del diseño industrial pueden llegar rápidamente a la etapa de vehículos conceptuales, incluso a partir del corriente año. El proyecto FCAS es un proyecto que va a necesitar volúmenes de financiación y participación productiva que necesariamente involucrará a muchos otros países, y España e Italia seguramente serán bienvenidos. Creo que España debería seguir presionando a sus socios de Airbus para involucrarse en una etapa inicial y realizar los aportes monetarios que sean necesarios, a pesar de las sutilezas y sentimientos heridos. Es una cuestión de conveniencia. España no puede perder la oportunidad de convertirse en socio de semejante proyecto, que no sólo se refiere al avión de combate del futuro para su FA sino también al desarrollo tecnológico de su estructura industrial y los puestos de trabajo que su industria aeroespacial debe conservar y hacer crecer. En cuanto a que si España no participa en la etapa de diseño perdería la oportunidad de obtener un producto cercano a sus propias necesidades, ya dijimos que existen numerosos ejemplos del pasado reciente que desmienten el hecho que cada Estado Mayor del Aire que participa con sus técnicos y asesores obtiene lo que necesita. Hay que pensar de cara al futuro. Uno de los nombres de ese futuro se llama FCAS. En este proyecto están sus socios de Airbus. Hay otros proyectos, algunos ya en marcha como el Tempest británico. Algunas voces opinan que ambos proyectos van a terminar fusionándose. El futuro lo dirá, quizá compartan soluciones tecnológicas, pero podrían no coincidir conceptualmente; actualmente serían rivales. España e Italia podrían incluirse en ese proyecto ya en etapa primaria. Italia tiene grandes posibilidades de incluirse pues sus empresas aeroespaciales y electrónicas tienen una gran integración con empresas británicas y proyectos en desarrollo. Pero no es el caso de España. A mi juicio creo que, por el momento, España debería seguir insistiendo por todos los medios disponibles para integrarse al FCAS lo antes posible.

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