Peligrosa escalada en la guerra entre Ucrania y Rusia tras la anexión de cuatro regiones de Ucrania.

Los dos acontecimientos más recientes en Ucrania han iniciado una nueva fase en la guerra que ya lleva siete meses.

En primer lugar, Rusia declaró una movilización militar parcial el 21 de septiembre. Según el decreto, el gobierno ruso llamará a filas a 300.000 reservistas de ciudadanos rusos de entre 18 y 50 años. Se afirmó que la movilización se declaró para controlar los territorios ocupados por el ejército ruso o las fuerzas respaldadas por Rusia.

El segundo acontecimiento fue la declaración rusa de la anexión de cuatro provincias ucranianas, a saber, Donetsk, Luhansk, Kherson y Zaporizhzhia, tras la realización de los llamados referendos organizados el 23 y el 27 de septiembre. Los apoderados de Rusia en estas provincias han declarado una mayoría de hasta el 99% a favor de la adhesión a Rusia. El presidente ruso, Vladimir Putin, ha anunciado que Rusia cuenta ahora con cuatro nuevas regiones, alegando que estos referendos reflejan la voluntad del pueblo.

Esta anexión y el rediseño de la frontera son los mayores en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, lo que naturalmente cambiará el equilibrio de poder europeo.

Estos dos últimos acontecimientos tienen muchas implicaciones nacionales, regionales y mundiales. En primer lugar, Rusia ha conseguido uno de sus principales objetivos en Ucrania y ha conectado por tierra la península de Crimea, ocupada y anexionada en 2014 por Moscú, con Rusia. Putin ha añadido que Rusia defenderá su nuevo territorio con toda su fuerza y todos sus medios. Así, Rusia ha asegurado su dominio en la cuenca del Mar Negro. A partir de ahora, tratará de mantener sus ganancias en la guerra. Por eso Putin insta a Ucrania a volver a la mesa de negociaciones.

En segundo lugar, con la decisión de anexión, Rusia ha declarado estas cuatro provincias como parte de Rusia. Rusia considerará cualquier ataque a estas provincias como “un ataque a su integridad territorial”. En otras palabras, las terceras partes no podrán enviar tropas militares a estas regiones. Cualquier intervención militar será respondida con cualquier medio, incluidas las armas estratégicas.

En tercer lugar, la anexión puede considerarse parte de la realización del “lebensraum” (espacio vital) ruso. Putin señaló que esta anexión es un paso dado hacia la realización de la “gran Rusia histórica”.

Soldados ucranianos en la región de Kherson.

Nadie conoce los límites

La pregunta es: si nadie conoce los límites de este lebensraum, ¿qué satisfará las expectativas rusas? ¿Se conformará Rusia con la anexión de estas cuatro regiones?

La ocupación rusa de cualquier parte de Ucrania se considera y se considerará un exceso de expansionismo y de extensión. ¿Cuál es la línea roja para las naciones occidentales? ¿Cuándo movilizarán los países occidentales sus recursos para contrarrestar la ampliación rusa?

Está claro que Occidente está bastante desorganizado en este sentido.

En cuarto lugar, como reacción a la anexión, el presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy ha reactivado el proceso de adhesión de Ucrania a la OTAN y ha solicitado el ingreso por la vía rápida en la alianza. Sin embargo, si la OTAN acepta a Ucrania como miembro de la alianza, no está claro si incluso la OTAN intentará liberar estas cuatro regiones de la ocupación rusa. ¿Dibujará la OTAN su línea defensiva en la frontera oriental de Ucrania incluyendo estas cuatro provincias? Esto aumentará la posibilidad de una guerra OTAN-Rusia.

En quinto lugar, Zelenskyy ha declarado que su país no se sentará en la mesa de negociaciones a menos que Rusia consiga un nuevo presidente. En otras palabras, Ucrania está decidida, mientras Putin siga siendo presidente de Rusia, a no iniciar conversaciones de paz con Moscú. Esto es un llamamiento indirecto a un cambio de gobierno en Rusia.

En sexto lugar, dado que será bastante costoso para los países occidentales, parece que Occidente intensificará su guerra de desgaste contra Moscú. Si Occidente quiere poner a Rusia de rodillas, anunciará nuevas sanciones económicas contra Rusia y la aislará del resto del mundo.

Sin embargo, hoy en día la alianza occidental no está suficientemente consolidada. Existen diferencias reales y potenciales entre los países anglosajones y los de Europa continental. Aunque ambas partes quieren que Rusia sea castigada, discrepan sobre los medios y el nivel de castigo. Por ejemplo, en comparación con Estados Unidos y el Reino Unido, los países de Europa continental dependen demasiado de los recursos energéticos rusos. Por lo tanto, debido a sus diferentes intereses nacionales, Occidente no constituye un frente unido contra Rusia.

El presidente Volodymyr Zelensky visita parte de las zonas liberadas.

Seguir los pasos de Occidente

Por último, siguiendo los pasos de las naciones occidentales, a Rusia tampoco le importa incumplir los principios más básicos del derecho internacional y del sistema internacional. Teniendo en cuenta que fueron los países occidentales y Rusia los que establecieron el actual sistema internacional (el sistema de las Naciones Unidas) tras la Segunda Guerra Mundial, el futuro del sistema mundial parece borroso, ya que ningún Estado está decidido a preservarlo.

En definitiva, Occidente, que consiente los incumplimientos del derecho internacional en muchas crisis regionales, no tiene superioridad moral para pedir a Rusia que se retire de Ucrania.

En cierto sentido, Rusia sigue los pasos de los países occidentales. Está claro que cuando la política de poder domina la política internacional, ninguna potencia mundial se apega a las normas o principios del derecho internacional.

Desgraciadamente, hoy en día, las potencias mundiales compiten en el incumplimiento de las normas básicas del sistema internacional, lo que muy probablemente acabará en una guerra sistémica. Probablemente, si no se detiene, esta será la siguiente fase de la guerra entre Ucrania y Rusia, la extensión de la guerra a otros países.

Muhittin Ataman

2 thoughts on “Peligrosa escalada en la guerra entre Ucrania y Rusia tras la anexión de cuatro regiones de Ucrania.

  • el 6 octubre, 2022 a las 02:11
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    Crimea es intocable para Rusia, y Jerson y Zapoirya son indispensables para Crimea, a la que garantizan el agua, la energía y, además, facilitan el acceso hacia Crimea. Es de prever que los rusos se empeñen con más resolución militar convencional en estas dos zonas. Además Zapoirya les ofrece la ventaja del temor de Occidente y Europa a las nefastas consecuencias que podrían ocurrir en el supuesto de un intento de retomar la Central Nuclear manu militari. Ésta sería una perfecta “arma” nuclear indirecta sin tener que hacer uso de las que en los medios de comunicación se exhiben y sirven, o pueden servir, para crear diferentes expectativas y ocultar otras.Lo ha dicho el ex Ministro Borrell y convengo también en ello: entramos en la fase más peligrosa de la guerra. Y lo es para todos.

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  • el 6 octubre, 2022 a las 13:14
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    Esa posibilidad que usted menciona sr. Joan respecto a la central nuclear, desde mi punto de vista no se va a dar. Una vez ordenada por Zalensky la ofensiva, si son capaces los ucranianos de romper las líneas en dirección Melitpol (Melitpoool Zelensky), sin ser necesaria siquiera llegar a esa ciudad los rusos se verían obligados a abandonar todo que que se encuentre en esa curva del Dnipro (solo hay que ver el mapa para comprobarlo). Enseguida los ucranianos cruzarian el río para confundir. Y esas tropas rusas son las encargadas de respaldar a sus camaradas de Jersón.
    Para Rusia ceder en Zaporiyia supone perder el tapón a Crimea, el respaldo a Jersón y a Jersón, en el orden que cada uno quiera.
    Zaporiyia es la tumba del ejército ruso, por eso me es incomprensible que Zelensky no haya dado prioridad a este frente.

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